“El desafío está en anticiparnos para conseguir una ciberseguridad más proactiva”

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Entrevista a Miguel Hormigo, Director Sector Industria de GMV

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Miguel Hormigo, Director Sector Industria de GMV

Desde su fundación en 1984, GMV ha logrado mantener su espíritu de innovación en la automatización de procesos y especializarse en nuevos ámbitos, que van desde la Aeronáutica a la Seguridad o la Energía. Miguel Hormigo ha formado parte de este progreso durante más de 20 años, convirtiéndose en Director del Sector Industria en 2018. Una posición que le permite desarrollar proyectos con un alto componente tecnológico en Automatización, Digitalización y Ciberseguridad. Hormigo es licenciado en Informática con especialización en Inteligencia Artificial por la Universidad de Granada; Auditor CISA y Máster en Bioinformática por la Universidad Internacional de Andalucía. En esta entrevista, comparte con Automation Review los proyectos en los que trabaja GMV y repasa el contexto que envuelve al sector.

– GMV es una empresa 100% española con una fuerte presencia internacional, que abarca una gran diversidad de sectores. ¿En qué momento se encuentra la compañía?

– La empresa se encuentra, actualmente, en una etapa clara de crecimiento y expansión. Este crecimiento ha sido históricamente sostenido y equilibrado, aunque podemos destacar que desde 2018, año en el que se consolidaron grandes proyectos y cambios estratégicos, hemos entrado en una nueva etapa. Siempre manteniendo nuestros rasgos diferenciales, entre los que podemos destacar la cultura de empresa, la aportación de valor a nuestros clientes, el equipo humano y la búsqueda de retos. Este último punto es el que ha propiciado la apertura de nuevas líneas de negocio, entre ellas la que tiene como eje central la automatización de procesos industriales. Desarrollamos e integramos diversas tecnologías, como pueden ser la robótica colaborativa e industrial, la Inteligencia Artificial aplicada a la digitalización de procesos o el desarrollo de software industrial haciendo uso de metodologías ágiles. Todo esto, claro está, forma parte de nuestra experiencia en otros mercados donde la digitalización está más avanzada, lo que nos ha permitido una rápida y eficaz transmisión de tecnología. En este sentido, somos una empresa proveedora de soluciones de Industria 4.0, donde aportamos a nuestros clientes una visión, a veces distinta y disruptiva, pero siempre eficiente y productiva.

Actualmente somos más de 2.500 empleados con una facturación de 260M€ en 2021 y hemos incrementado nuestra presencia internacional. Estamos cada vez más concienciados de los nuevos retos globales, principalmente el de sostenibilidad (ODSs), en el que tenemos que acelerar, en la medida de nuestras posibilidades, el cambio de modelos productivos. Somos conscientes de que las tecnologías de la información son claves para que esto se produzca y seguimos invirtiendo para proporcionar las soluciones más avanzadas y eficientes a nuestros clientes.

– A lo largo de los últimos años habéis demostrado una fuerte determinación en el área de I+D. ¿Qué proyectos destacaríais?

– En GMV somos conscientes de que la innovación es un eje fundamental de nuestro posicionamiento en el mercado y disponemos de un sistema de gestión de la I+D+i (certificado bajo la norma UNE 166002) que nos permite planificar muy bien nuestra estrategia centrada en el cliente. Esta estrategia dispone de un presupuesto anual, muy relevante con respecto a nuestra facturación, lo cual nos permite desarrollar un conjunto de proyectos y soluciones relacionadas con diversas tecnologías: ciberseguridad, cloud, Inteligencia Artificial, etc. Adicionalmente, tenemos una presencia importante en proyectos financiados con fondos públicos a través de los cuales participamos en convocatorias regionales, nacionales e internacionales. En el ámbito nacional y TIC, el año pasado terminamos PRODUCTIO, un proyecto muy interesante que arrancamos en 2017. Está centrado exclusivamente en Industria 4.0, financiado en la convocatoria CIEN del CDTI, y nos ha permitido desarrollar soluciones muy innovadoras en el ámbito industrial. Ejemplo de ello es VirtualPAC, un PLC virtual multi aplicación que se despliega en la nube utilizando tecnologías de contenedores en arquitecturas ARM. Otro buen ejemplo es PitIA, nuestra solución basada en Inteligencia Artificial y Análisis Multivariante para detección temprana de anomalías y mantenimiento predictivo de procesos industriales, que estamos aplicando en diversos sectores como pueden ser el químico, la energía o las cementeras.

Siguiendo con las convocatorias nacionales, el año pasado hicimos un esfuerzo importante por participar en aquellas que estaban cercanas a nuestra estrategia de I+D+i y el resultado no pudo ser mejor, ya que conseguimos los tres proyectos a los que nos presentamos: CUCO, TartaglIA y AgrarIA.

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Miguel Hormigo, Director Sector Industria de GMV

"El proyecto CUCO es el primer gran proyecto de computación cuántica a nivel nacional y empresarial"

Miguel Hormigo, Director Sector Industria de GMV

– Una de vuestras líneas de investigación más potentes es la Inteligencia Artificial, que extrapoláis a prácticamente todos vuestros campos de acción. Uno de ellos es el sector Salud, como muestra el proyecto TARTAGLIA que mencionas. ¿Supondrá esto una revolución sin precedentes en el sistema sanitario?

– Desde el punto de vista más tecnológico, no somos capaces de vislumbrar si supondrá una gran revolución, pero de lo que sí estamos seguros es de que son tecnologías que se adaptan perfectamente a las necesidades de un sector como puede ser el de la Salud.
Los avances en el análisis de datos, junto con la integración paulatina de grandes cantidades de información sanitaria, ya están ayudando en el día a día de la investigación, pero se intuye que su avance va a ser aún mayor. Los algoritmos de Inteligencia Artificial pueden permitir la depuración, agregación, codificación y almacenamiento de datos de ensayos clínicos, reduciendo a la vez el impacto de los errores humanos en el empleo de información.
No obstante, los datos clínicos de las personas son de lo más críticos y sensibles y su uso para la creación de modelos de Inteligencia Artificial está muy limitado por las restricciones regulatorias, administrativas, de seguridad y privacidad. Por eso, la investigación en la aplicación de nuevas tecnologías PET (Privacy Enhancing Technology) para resolver este problema y poder experimentar las condiciones de gobernanza de una red federada segura, se convierte en un elemento clave. Esa misma investigación nos permitirá desarrollar nuevas soluciones en un futuro en el que todas las regiones e instituciones de salud nacionales puedan, a la vez, contribuir y beneficiarse de los bancos de datos sin que estos tengan que salir de cada centro u hospital para entrenar las herramientas que se desarrollen, manteniendo la integridad y la confidencialidad. En definitiva, esto es lo que estamos haciendo posible los 16 socios que formamos parte del consorcio TartaglIA.

– Otro de los proyectos que estáis liderando desde GMV es CUCO, investigando en este caso tecnologías cuánticas. ¿Cuánto puede beneficiar a la economía española la computación cuántica?

– El proyecto CUCO, sobre computación cuántica y su aplicación a industrias estratégicas, es un gran reto para GMV como impulsora de las tecnologías más vanguardistas. Ha sido financiado con el programa Misiones Ciencia e Innovación del CDTI en su convocatoria de 2021, en la categoría de “Gran Empresa”. Este programa cuenta con un presupuesto de más de 140M€ y se encuentra incluido entre las actuaciones del Plan Nacional de Recuperación, Transformación y Resiliencia, que se financia con los fondos Next Generation EU.

El proyecto CUCO es el primer gran proyecto de computación cuántica a nivel nacional y empresarial. Tiene la misión de acercar los avances en el campo académico de la computación cuántica a ciertas industrias relevantes de la economía española, con el fin de intentar resolver problemas que actualmente sean intratables computacionalmente. Las industrias relevantes se enmarcan en sectores tan importantes como el de Espacio, la Energía, las Finanzas, la Logística y la Defensa y la Seguridad.

A nivel internacional, las inversiones en computación cuántica se han multiplicado en los últimos años y se estima que el esfuerzo global en 2022 supere los 30kM$. Es obvio que países como China, EE.UU., Alemania, Reino Unido, India, etc., están muy por delante, pero observando las tendencias vemos que otros también han declarado la computación cuántica como una tecnología en la que hay que invertir en I+D. España aún sigue por debajo de su posición natural (se estima una inversión de 60M€ en 2022) y estamos muy por debajo de países como Israel (380M$), Suecia (160M€) o Austria (107M€), entre otros.

La investigación y desarrollo de la computación cuántica no solo consiste en iniciativas nacionales, sino que se están creando grandes consorcios para acelerar su desarrollo y poder obtener resultados tangibles en un menor espacio de tiempo. A nivel europeo, el principal ejemplo es el Quantum Flagship, dotado de más de 1KM€ entre 2018 y 2028.

Estamos convencidos de que el proyecto va a contribuir tanto cualitativa como cuantitativamente al crecimiento económico de estos sectores en un futuro cercano. Y, lo que es más relevante, no solo desde un punto de vista económico, sino también desde el punto de vista de la sostenibilidad, dado que la computación cuántica se basa en operaciones que, por su propia naturaleza, son reversibles. Esto implica que no hay disipación de energía, en contraposición a los ordenadores clásicos donde la disipación de grandes cantidades de energía es un problema inevitable.

"El IoT en general es una pieza clave en la base de la pirámide de la Industria 4.0"

Miguel Hormigo, Director Sector Industria de GMV

– En GMV se desarrollan soluciones de robótica autónoma, colaborativa e industrial, ¿cuál de estas variantes liderará el futuro de la industria?

– Nuestra visión es que la Robótica no es un conjunto unitario de tecnologías que se aplican a soluciones específicas, sino que se integra con otras para ofrecer soluciones eficientes a nuestros clientes. Este es un concepto muy de Industria 4.0, donde la Robótica colabora con otras tecnologías (IoT, Cloud Computing, Big Data, Sistemas de control Industrial, Inteligencia Artificial, etc.). Ahí es donde ofrecemos un valor diferencial, porque aunamos nuestra experiencia de décadas en Robótica junto con nuestra experiencia en esas “otras” tecnologías, para ofrecer la mejor solución a nuestro cliente. Un concepto relevante que estamos desarrollando es el de cloud robotics, en el que derivamos prácticamente todo el software de control a la nube, mientras que en el robot físico existe el mínimo necesario para su funcionamiento. En este caso, una tecnología relevante para llevarlo a cabo es el 5G, que nos ofrece una velocidad necesaria y una latencia mínima para proporcionar tiempo real. Este concepto nos permite desarrollar una plataforma robótica de gestión y cooperación para que distintos robots funcionen de una manera coordinada para llevar a cabo una misión específica.

Los tres tipos de robótica que comentas no son excluyentes ni mucho menos y estamos viendo cómo crecen a un ritmo cercano de un CAGR del 30%. Nuestro origen está en la Robótica Autónoma para el sector Espacial, en el que hemos desarrollado sistemas complejos de navegación sin la necesidad de utilizar asistentes externos, como pueden ser GPS o comunicaciones móviles. Esto nos ha permitido especializarnos en autonomía y planificadores muy eficientes. Este conocimiento lo estamos complementando con nuestra experiencia como líderes en GNSS. Con todo ello, actualmente disponemos de soluciones de navegación precisa (precisión de menos de 10cm con nuestro sistema MAGIC GNSS) mediante GPS sin necesidad de infraestructura adicional como RTK. Esto permite llevar a un nivel superior el concepto de AMR en el que el robot móvil sí es autónomo, no solo en un entorno intralogístico, sino en el exterior. Estamos desarrollando robots móviles que circulan de manera autónoma en ciertos entornos geográficos y que son aplicables a diversos mercados: logística de última milla, operaciones de limpieza e inspección e, incluso, en un futuro cercano, el transporte individual de pasajeros como alternativa a las bicicletas y patines eléctricos.

Igual de relevante que la robótica autónoma es la robótica colaborativa y la robótica industrial. Cada una de ellas se aplica por igual a necesidades específicas. En robótica colaborativa estamos especializados en entornos donde se puede aumentar la productividad de un proceso industrial mediante el uso de un robot y sistemas asociados que puedan convivir físicamente con personas que interactúen alrededor. Actualmente estamos desarrollando este campo en el sector energético en proyectos de laboratorios industriales y gestión de residuos, en los que ofrecemos soluciones completas de automatización: robótica, integración de sistemas, sensórica, desarrollo y producción de pinzas y/o herramientas específicas en diversos materiales (acero, aluminio, carbono, etc.), HMI, integración con los sistemas del cliente, formación y consultoría. En cuanto a la robótica industrial, de manera similar a la robótica colaborativa, ofrecemos automatizaciones de procesos que posibiliten una mayor eficiencia y productividad. Aquí, por cuestiones de propio proceso (carga útil, entorno, interacción con materiales peligrosos, dimensión, temperatura, etc.), se requiere otra aproximación que complementamos con un robot (normalmente un brazo) de mayor dimensión con la automatización industrial requerida, aunque también estamos desarrollando sistemas de control mecatrónicos donde el brazo robot se sustituye por otros elementos electromecánicos.

En definitiva, la robótica es apasionante en cualquiera de sus variantes y desde GMV apostamos por todas ellas, siempre rodeándola de otras tecnologías que, conjuntamente, aporten valor a los grandes retos de la Industria en este proceso de Transformación Digital que estamos viviendo.

– Las tecnologías IoT abren la puerta a nuevos modelos de interacción entre las personas y los elementos físicos que les rodean, una idea de partida que ha derivado a los conceptos IoRT (Internet of Robotics Things) e IIoT (Industrial Internet of Things), ¿qué implica esto para la Industria 4.0?

– El IoT en general es una pieza clave en la base de la pirámide de la Industria 4.0 ya que, si no se puede medir, no se puede mejorar y la Transformación Digital la conforman procesos de mejora continua en busca de una mayor productividad y sostenibilidad. En el ecosistema IoT son importantes tanto los sensores y actuadores que recojan el dato en bruto, como la plataforma que gestiona, coordina, organiza y provisiona dichos elementos hasta el método de transmisión que utilizamos para que esos datos lleguen a su destino con la mayor calidad posible. A estos elementos, a medida que el IoT se expande y deja de ser un conjunto de soluciones y tecnologías de nicho, hay que añadir la ciberseguridad porque, en definitiva, por ahí pasa información muy relevante de cualquier proceso industrial que puede verse afectado por una injerencia planificada y malintencionada. Por ello es cada vez más necesario disponer de una estrategia de ciberseguridad desde el despliegue del IoT, que permita garantizar la disponibilidad, la integridad y la confidencialidad de la información que transita y se gestiona.

Continuando con esta evolución del IoT, y a medida que se expande, han surgido líneas de desarrollo entre las que destacamos el IoRT y el IIoT. Con respecto al primero, el concepto no es tan nuevo, ya que se introdujo en 2014, pero hace uso de dos aproximaciones muy interesantes: por un lado, hasta ahora veíamos el IoT como un sistema de un solo camino (los sensores recogen datos que elevan aguas arriba), pero atendiendo a los sistemas, cada vez más dinámicos. ¿Por qué no podemos utilizar esa infraestructura para que, a su vez, podamos actuar sobre los elementos finales? Esta aproximación es clave para que los sistemas robóticos incrementen su productividad ya que, mediante sistemas seguros, podrán cambiar su forma de actuar en tiempo real, adaptándose a cualquier cambio necesario y, todo ello, basándonos en la arquitectura IoT que está continuamente recopilando datos seguros, de calidad y de cualquier sistema relacionado directa e indirectamente con robots o automatismos que se gestionan y analizan para proporcionar una información de vuelta que permita a actuadores modificar su comportamiento. Esta aproximación es muy interesante, principalmente en sistemas dinámicos que, incluso, no están físicamente siempre en el mismo sitio. Esta aproximación se complementa con la de que, en sí mismo, es una gran fuente de información tanto interna como externa o de entorno. En este caso, el IoRT lo que formula es dotar al robot de todos los sensores y dispositivos necesarios y específicos para que incremente la cantidad de información relevante que proporcione una analítica más avanzada y, por ende, una mayor capacidad robótica.

El IIoT es un modelo igualmente interesante que ya existía en la Industria. La idea nace hace décadas, con sensores, actuadores y comunicaciones industriales que hacían y hacen una función de monitorización y mejora continua muy relevante, pero a falta de características propias de la Industria 4.0, como pueden ser la escalabilidad y la interoperabilidad que sí proporciona el IoT. Por ello, uniéndolo con el concepto de convergencia IT/OT que lleva varios años desarrollándose, disponemos de un IoT muy adaptado a entornos industriales complejos donde se integran sensores, actuadores y comunicaciones específicas, de manera segura con plataformas IoT interoperables para proporcionar información de valor a los sistemas y, a su vez, plataformas analíticas de datos.

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Miguel Hormigo, Director Sector Industria de GMV

“La base tecnológica que conforma la Inteligencia Artificial impregna a todos los sectores de la sociedad y cada vez de manera más profusa"

Miguel Hormigo, Director Sector Industria de GMV

– GMV propone una ciberseguridad más inteligente gracias a la IA. ¿Qué desafíos encara en la actualidad esta materia?

– En GMV llevamos trabajando en ciberseguridad desde hace más de 20 años y hemos visto y participado en su desarrollo exponencial, pero también en la aproximación tecnológica para la solución de los retos que emergen, cada vez con más frecuencia.

La base tecnológica que conforma la Inteligencia Artificial nació a mediados del siglo pasado, pero hasta ahora no está siendo posible su aplicación y uso indiscriminado, hasta tal punto que impregna a todos los sectores de la sociedad y cada vez de manera más profusa. La ciberseguridad es uno de ellos y en GMV trabajamos en tres líneas de mejora haciendo uso de la Inteligencia Artificial:

  • Aprendizaje y adaptación: la Inteligencia Artificial nos permite desarrollar sistemas que estén continuamente aprendiendo e incorporando ese conocimiento a su efectividad.
  • Anticipación y detección más rápida de ataques y vulnerabilidades para disminuir el riesgo, que nos permite analizar mejor las interacciones y relaciones entre distintos elementos (ficheros, correos, comunicaciones, etc.) y patrones que sean sospechosos, al igual que disminuir los falsos positivos mediante una mejor monitorización.
  • Mayor eficiencia. Mediante el uso de la Inteligencia Artificial podemos reducir el uso de recursos tanto humanos como computacionales, para ofrecer mejores resultados y tomar decisiones en menor tiempo.

Si lo anterior son oportunidades de mejora que nos ofrece la Inteligencia Artificial aplicada en ciberseguridad, como contrapartida encontramos, a su vez, nuevas amenazas que surgen del otro lado. Así, esta industria sigue profesionalizándose más y los ataques son más complejos. Esta industria hace también uso de la Inteligencia Artificial para desarrollar nuevos métodos de ataque, detección de potenciales usuarios atacados, conocimiento anticipado de vulnerabilidades y construcción inteligente de ataques. El desafío está en anticiparnos, innovando en el uso y aplicación de la Inteligencia Artificial para desarrollar una ciberseguridad más proactiva. En este sentido, destacamos que estamos participando en un proyecto financiado por el CDTI para la construcción de un Smart NOC (Network Operation Center) donde estamos desarrollando concretamente estas tecnologías de Inteligencia Artificial.

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Miguel Hormigo, Director Sector Industria de GMV

“La transición energética y el compromiso de descarbonización para el año 2050 van a implicar la implantación de tecnologías que van más allá de lo que ahora conocemos"

Miguel Hormigo, Director Sector Industria de GMV

– En relación con los retos, algunas de vuestras investigaciones están destinadas a sectores de la economía que requieren especial atención, como la agricultura. ¿Qué nos puedes contar sobre AgrarIA, un proyecto que busca una mayor productividad, eficiencia, sostenibilidad y la reducción drástica de la huella de carbono?

– AgrarIA es un proyecto muy interesante sobre Inteligencia Artificial aplicada a la Cadena de Valor de la Producción Agraria 2050, financiado a través del Programa Misiones de I+D en Inteligencia Artificial de la SEDIA (Secretaría de Estado de Digitalización e Inteligencia Artificial del Ministerio de Asuntos Económicos y Transformación Digital). Su objetivo es investigar la Inteligencia Artificial como tecnología vertebradora para sentar las bases técnicas necesarias que permitan llevar a cabo la transformación radical de la cadena de valor del sector agroalimentario español.

El proyecto lo componemos un consorcio de organizaciones público-privadas de diversos sectores de actividad, liderado por GMV, y con el interés común de aplicar la IA para optimizar los productos y servicios que ofrecen al mercado a través de los distintos casos de uso que se plantean. El desarrollo del proyecto se basa en una estrategia de trabajo en cuatro ejes principales: el gobierno del dato, la sostenibilidad, la importancia de la cadena de valor y la relevancia del concepto de plataforma de Inteligencia Artificial. Por esto está planificado en el desarrollo de dos grandes actividades:

  • Investigación en la cadena de valor (producción, transformación y distribución): mediante sistemas gobernados por la Inteligencia Artificial, para conseguir una reducción del CO2, una mayor sostenibilidad y una mayor eficiencia energética al mejorar la productividad y la competitividad.
  • Investigación en la aplicación de los resultados de la actividad anterior en diversos casos en toda la cadena de valor. Aquí tenemos una diversidad de proyectos, todos ellos igualmente interesantes. Podemos mencionar el uso de drones para difundir biopesticidas en invernaderos que permitan eliminar plagas en el menor tiempo posible; el desarrollo de robots móviles autónomos agrícolas, visión artificial para la clasificación de fruta en tiempo real en el punto de venta, el uso de imágenes por satélite para la detección del aforo de cosechas con una predicción mayor del 99% o el desarrollo de un gemelo digital para plantas frigoríficas de cara a mejorar la eficiencia energética, aumentar la productividad de la planta, disponer de soluciones de mantenimiento predictivo y, cómo no, estudiar nuevos modelos de negocio.

– Abanderáis el uso de tecnologías disruptivas para conseguir ahorros energéticos, ¿cuáles son los planes actuales de GMV en materia de Energía?

– La transición energética y el compromiso de descarbonización para el año 2050 van a implicar la implantación de tecnologías que van más allá de lo que ahora conocemos, por eso destaco nuestro esfuerzo en innovación en proyectos como los que hemos descrito anteriormente.

Principalmente estamos desarrollando dos grandes líneas al respecto. Por un lado, la automatización para buscar la eficiencia y, por otro, la Inteligencia Artificial, desarrollando soluciones adaptadas a las necesidades de eficiencia energética. GMV es una empresa muy comprometida con los ODSs y, dentro de nuestras posibilidades, siempre los tenemos en cuenta, concienciados de que tenemos que dejar un planeta más sano del que heredamos.

Me gustaría destacar en nuestros planes relacionados con la Energía el uso de la Inteligencia Artificial juntamente con otras tecnologías como pueden ser el Análisis Multivariante para desarrollar nuestra solución PitIA para mantenimiento predictivo y detección temprana de anomalías. Es una solución que estamos utilizando en el sector de la Energía, el Químico y el Cemento. PitIA permite modelar cualquier proceso continuo desglosado en las variables que lo componen (pueden ser miles), aprendiendo su funcionamiento normal y detectando, en tiempo real, cualquier desviación del mismo que puede ser debido a una variable concreta o a un conjunto de ellas.

“Mantenemos nuestra vocación inicial de ser una compañía volcada en el conocimiento"

Miguel Hormigo, Director Sector Industria de GMV

– GMV apuesta por captar y retener talento, ¿qué estrategias lleváis a cabo?

– GMV lleva varios años haciendo un esfuerzo muy relevante en la captación de talento debido a dos criterios principales: el crecimiento del sector de las tecnologías de la información y nuestra vocación por aportar valor continuamente a nuestros clientes, innovando en la mejora de sus procesos. Es por esto que necesitamos talento que esté abierto a retos, en un mundo cambiante pero apasionante.

Nuestro departamento de recursos humanos trabaja incesantemente para adquirir ese talento tan necesario y, actualmente, hay más de 250 vacantes que se pueden consultar en nuestra web. Adicionalmente, como no podía ser de otra manera, colaboramos con diversas universidades de toda España (y más teniendo en cuenta nuestro origen) y centros de formación profesional.

En cuanto a la retención podemos destacar que, aunque sea una anécdota, el nivel alto de dirección de la empresa lo conforman las personas que ingresaron como becarios en la creación de la empresa. Podemos confirmar que GMV es una gran empresa en la que el trabajador dispone de retos y de una carrera profesional que se desarrolla, principalmente, en tres líneas: técnica, gestión y comercial.

En definitiva, con casi 40 años de historia, seguimos viendo el futuro con la misma ilusión y optimismo de los primeros años y mantenemos nuestra vocación inicial de ser una compañía volcada en el conocimiento. Nuestro principal recurso sigue siendo el talento, la capacidad de respuesta y el esfuerzo de su personal. 

– Teniendo en cuenta vuestra diversificada actividad y el número ascendente de proyectos, ¿cuáles son los planes de GMV a largo plazo?

– Tenemos ambiciones en cuanto a crecimiento para poder seguir avanzando en el desarrollo de nuestras principales líneas de negocio, que seguirá siendo, como hasta ahora, equilibrado y aportando valor. Seguimos optando a proyectos internacionales de relevancia, principalmente en el sector Espacio, Defensa y Transporte, pero también en el de la Ciberseguridad. A nivel nacional, desde 2018 estamos en una etapa de crecimiento en diversos mercados y uno de ellos, en el que estamos creciendo de manera significativa, es el sector Industrial en tres líneas estratégicas: la Digitalización, la Automatización de Procesos y la Ciberseguridad.

– Como una gran empresa presente en tantas áreas diversas, ¿qué le aporta a GMV formar parte de AER?, ¿cómo valoráis vuestra experiencia como asociados?

– En GMV apostamos por compartir conocimiento y experiencias para colaborar en el desarrollo de la automatización industrial en España. Con este objetivo, el papel de asociaciones como AER es fundamental para promover iniciativas que afronten los retos de la industria en nuestro país, destacando el conocimiento transversal de todos los socios en un entorno colaborativo.

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